En “Portada”, los artículos publicados hasta ahora.

“El autor” es una breve presentación de Stefan Carrizo.

Para cualquier colaboración o consulta, el camino más corto es “Contacto”.

Y cuidadín con los botones de las redes sociales, que las carga el diablo.

Papá

Por la primera vez que te sostuvo en sus brazos. Quizá no habías cumplido todavía ni una hora: tu camino empezaba, el suyo cambiaba para siempre. 

Por sus manos, marcadas por el tiempo, que tantas veces agarraron al toro de la vida por los cuernos mientras tu única preocupación era jugar y contar estrellas. 

Por consolarte cuando perdiste. Por animarte cuando fallaste. Por obligarte a seguir adelante.

Por el recuerdo de su voz al reprenderte tras una trastada, o su tono suave al cantarte una nana. 

Por aquello que le contabas buscando su aprobación, su sonrisa sincera, su risa cómplice. 

Porque sus consejos fueron tu impulso y sus halagos tus alas.

Por dejarte salir con amigos pero a las diez en casa.

Por sus frases lapidarias, que tomaste como verdades absolutas de pequeño, refutaste de adolescente, y repites con nostalgia ahora que eres mayor.

Por sus manías, las mismas que has heredado aunque te niegues a admitirlo.

Por haber escuchado «tienes los ojos de tu padre». O quizá el carácter, la templanza o el temperamento.

Por reconocerle cuando te miras al espejo del baño o de tu alma.

Por sus arrugas, inevitables surcos de la vida para los que te preparó lo mejor que pudo.

Por su bondad al traerte a un planeta tan hermoso.
Por su valor al traerte a un mundo a veces tan hostil.

Porque todo depende, todo cambia, nada es perfecto, pero él siempre será “papá”.

Díselo en voz alta mirándole a los ojos.
Díselo mirando una foto con el corazón encogido.
Dile que le quieres.

Por los padres. Por tu padre. Por papá.

Begrudgingly

I don't English