Casi 20 años lejos de tu tierra —o de tu terreta— dan para mucho. Pueden dar, por ejemplo, para que la gente disfrute con las peripecias que cuentas desde Finlandia, tu país de adopción, y que compartes en tu web y en redes sociales. A veces, también pueden dar para que alguien te localice como alicantino en el extranjero y, viéndote suficientemente guapetón e interesante —probablemente en orden inverso— propongan hacerte una entrevista resumiendo, mucho, bastante y a saco, Paco, tu trayectoria.
No nací en El Cabo de las Huertas, que más que un detalle, es un dato esencial. Tampoco creo que mi primera frase fuera “hacen -11 grados”, con esa patada en plural que me duele en el alma y me hace quedar como un cenutrio —y quizá “11 grados bajo cero” hubiera sido más elegante. Algún desliz más se puede encontrar en el texto que enlazo a continuación, pero no me negarán que el que se aburre es porque quiere y que me quiten lo bailao, todo en uno.
Breve entrevista publicada en El Español: Stefan, alicantino que lleva 20 años viviendo en Finlandia: "A nivel económico se vive más desahogado que en España"
Gracias a Jorge Verdú por contactar conmigo y, obviamente, sin acritud respecto a los despistes antes mencionados: uno sabe de primera mano a qué ritmo hay que trabajar hoy en día y qué difícil es en ocasiones poder dedicarle el tiempo necesario a la revisión y edición de los textos antes de lanzarlos a volar, publicados, desnuditos y a la vista de todos.